BROTES DE GIRASOL

Sin duda alguna los brotes verdes y germinados son el mejor alimento del mundo cargado de nutrientes beneficiosos para la salud. Literalmente estarás comiendo alimentos vivos que te llenarán de salud y bienestar.

Las semillas de girasol por sí solas son ricas en vitaminas, minerales, grasas saludables, proteínas entre otros. Pero cuando estas semillas germinan todos sus compuestos se multiplican, dándonos así una mayor cantidad de nutrientes y una fuente de energía natural. Cuando la semilla germina se desarrolla una serie de procesos enzimáticos que hacen que sus nutrientes sean absorbidos inmediatamente por el cuerpo.
Los brotes de girasol contienen proteína, tienen vitamina E, B, zinc, ácido fólico, clorofila, entre otros.

La diferencia entre brote y germinado radica en que el germinado se desarrolla solamente con agua y oxigeno utilizando un frasco, una bandeja o una bolsa de germinación sin ningún otro sustrato y se come junto con la raíz. El brote por el contrario se cultiva en algún sustrato por ejemplo tierra y solo se consume el brote, es decir, el tallo y las hojas, dejando la raíz en la tierra.

Necesitarás:
Semillas de girasol con cáscara (naturales y orgánicas) (cantidad según tus necesidades para 1 persona recomiendo 100 a 150 gramos de semillas)
1 frasco con una malla y 1 liga (o 1 frasco especial para germinar)
Agua
Tierra
Bandeja o charola de cultivo

Procedimiento:

  1. Lavar las semillas de girasol bajo el chorro de agua.
  2. Poner en un frasco o recipiente hondo con suficiente agua para dejar remojando durante 8 a 12 horas. (puede ser toda la noche o durante el día)
  3. Escurrir y enjuagar las semillas, colocarlas en un frasco y cubrir con una maya o tela que drene bien y una liga para escurrir el exceso de agua y dejar el frasco inclinado hacia abajo en un ángulo de 45º manteniéndo las semillas húmedas durante 1 a 2 días más hasta que notes que las semillas empiezan a germinar.
    En esta posición.
  4. En una bandeja de cultivo o cualquier recipiente extendido con algunos hoyos al fondo para que drene el agua, colocar una base de tierra de 2 a 4 centímetros de fondo.
  5. Humedecer bien la tierra.
  6. Esparcir las semillas de girasol sobre la tierra de forma que queden una junto a la otra y no encimadas.
  7. Regar con suficiente agua y colocar una tapa para darle oscuridad y que guarde la humedad por más tiempo, se tiene que estar regando mañana y noche.
  8. Una vez que los brotes han comenzado a crecer descubre los brotes y colócalos en un lugar donde reciban mucha luz pero que no les dé el sol directamente y sigue regando mañana y noche.
  9. Cuando los brotes se vean como en la siguiente imagen ya los puedes cortar, enjuagar con agua, escurrir. Puedes consumirlos al instante o guardar en un recipiente hermético en refrigeración.

Corta al ras de la tierra.

Notas:

  • Ocasionalmente no todos los brotes crecen igual o al mismo tiempo entonces después de realizar el corte de los que ya estén listos puede que sigan brotando los más pequeños. El secreto está en cortarlos antes de que empiecen a salir sus hojas verdaderas, es decir cortarlos mientras aún tienen las primeras 2 hojas del brote y antes de que salgan más hojas.
  • Opcionalmente puedes ayudar a tus brotes retirando la cascara de la semilla de girasol cuando están brotando aunque la planta por sí sola la irá tirando conforme vaya creciendo.

 

ALGUNOS COMPONENTES DE LOS BROTES DE GIRASOL

Ricos en vitamina B especialmente ácido fólico.

Ricos en aminoácidos esenciales

Contienen proteína vegetal de muy buena calidad que ayudan a regenerar nuestro sistema muscular.

Zinc apropiado para las cuestiones de fertilidad especialmente para ayudar en la producción de esperma.

Vitamina E que es un poderoso antioxidante.

Clorofila que ayuda a aumentar los niveles de emoglobina en la sangre.

Grasas saludables

Trata de no abusar de su consumo ya que también tiene ácido oxálico que al ser consumido en exceso puede dañarnos recuerda siempre tener en cuenta que lo importante es balancear tu dieta y comer de todo un poco tratando de que la mayor parte de tu plato se integre de alimentos vivos y naturales como las frutas, verduras, semillas, germinados, brotes, etc.

Hay veces que tenemos súper alimentos tan buenos que de pronto nos fanatizamos y queremos comerlos todo el tiempo pero mucho de algo no es bueno así que recuerda comer de colores integrando un poco del basto surtido de vegetales en cada plato.

Disfruta de tu comida masticando muy bien y comiendo lentamente.

 

 

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